sábado, 19 de abril de 2014

Relativismo

     El torneo argentino y otra vez la misma historia. Otra vez a pocas fechas del final y todos amontonados ahí sobre la punta de la tabla, perdidos, difíciles de distinguir. Y otra vez con pocos puntos. Porque se los reparten fecha tras fecha. Porque cualquiera le gana a cualquiera y así la totalidad se disemina entre todos y va a dejar, ineludiblemente, a quien se quede con el título, otra vez con una suma muy baja en tanto números.

    Recordemos: el Torneo Inicial 2013 se lo llevó San Lorenzo en la última fecha con apenas 33 puntos. Sin ganar ningunos de los últimos 3 partidos el Ciclón sobrepasó a Vélez por un punto y se quedó con la Copa Miguel Benancio Sánchez. Situación que indignó, por ejemplo, a los amantes del fútbol español, en donde 2 equipos (hoy por suerte son 3) se asesinan a puntos, pelean por quién de los dos bate más records, y relegan al resto a dirimirse, apenas, un lugar en las copas europeas. Aquí las cosas, afortunadamente, son diferentes.

    Si bien son varios los debates que pueden abrirse en una situación como ésta: si es realmente aquí el campeón el mejor equipo, si los torneos debieran ser largos para encontrar en el más regular al mejor, o si la paridad reinante denota un bajo o un alto nivel en cuanto al juego. Nosotros deberemos tomar un camino, deberemos seguir una línea para no perdernos entre todos estos interrogantes que, muy probablemente, a final de campeonato se discutirán.


    Lo que se ve claramente acá es que el campeón, no necesaria ni exclusivamente, será el mejor. No deberá ser el mejor en tanto equipo, ni el que mejor juega, ni el más regular. Como dijimos, acá cualquiera le gana a cualquiera. Lejos, muy lejos, estamos de la regularidad. Diría, y a riesgo de ser castigado al hacerlo, que en este torneo, ya poco importa la identidad y los planteos. Ya no. A esta altura no. Pero ojo -y por eso aclaro-, porque no es que diga que las ideas y el trabajo para mí no sean importantes. Lo son, y muy, pero hablo de este momento, de este torneo. Redundo e insisto porque quiero ser claro. No quiero dejar cabos sueltos. Lo que se repite se piensa dos veces, y a eso apunto. Entonces, que hay mejores equipos que otros no hay dudas. Pero aquí, hoy, no hay nada que garantice nada. O algo que garantice algo. Aquí saldrá campeón el que termine puntero la última fecha, sólo ese. No el mejor. O no necesariamente el mejor. Puede ser cualquiera. Hoy son 8 equipos los que, al finalizar la fecha 15, pueden ser punteros. Y así será hasta el final. El relativismo se ha adueñado de nuestro fútbol, podríamos decir. Si eso es bueno o malo, no lo sabemos.




Ramiro Fossaceca.